Flashcards con tus propias palabras
Tarjetas que se voltean, con repaso espaciado detrás: cada respuesta decide cuándo vuelve la palabra.
La tarjeta es el formato más viejo que existe para memorizar vocabulario y sigue siendo el mejor, por una razón concreta: te obliga a recuperar la palabra antes de ver la respuesta. Ese esfuerzo es lo que construye memoria; reconocerla en una lista, no.
Cómo se juega
- Ves la palabra por una cara y tratas de recordar su significado.
- Volteas la tarjeta y compruebas.
- Respondes con honestidad: «no la sabía», «más o menos» o «la sabía».
Esa última respuesta es la que importa. No es una puntuación: es lo que decide cuándo vuelve la tarjeta.
Qué entrena y por qué funciona
Cada respuesta alimenta el repaso espaciado. Si aciertas, la palabra tarda más en volver; si fallas, vuelve al día siguiente. Con el tiempo, tu baraja se reorganiza sola alrededor de lo que te cuesta.
Por eso conviene ser sincero al responder: marcar «la sabía» cuando dudaste sólo consigue que la palabra desaparezca semanas y vuelva cuando ya se te ha olvidado.
FAQ
- ¿Cuántas tarjetas por sesión?
- Tú eliges cuántas antes de empezar. Sesiones cortas y frecuentes rinden más que sesiones largas y espaciadas.
- ¿Puedo repasar sólo las palabras pendientes?
- Sí. Hay una opción para priorizar las que el repaso espaciado marca como pendientes, que es la forma más eficiente de usar el tiempo.